jueves, 17 de noviembre de 2011

If you cut off my head...


"If you cut off my head, what would I say... Me and my head, or me and my body? What right has my head to call itself me?"

Promejora

Todavía no sé casi nada sobre este proyecto pero confieso que (a pesar de su nombre y todo el palabrerio inútil que desborda en su página), me parece que no es una acción insensata. Cuando yo pienso en la educación, pienso en cambios concretos, casi desde el lugar del alumno, sin tener en cuenta la burocracia y los conflictos partidistas que existe en todo el sistema educativo. Por eso, como un primer paso, no me parece mal promover más independencia en los centros educativos y un sistema de evaluación que funcione en la practica (no como aquel "debate ciudadano" sobre la educación).

Pasa que con cualquier acción saltan estas cosas, y a uno le dan ganas de poner una bomba en varios centros de reunión sindical y otros tantos...
"Ehrlich es hincha nuestro, pero no es orgánico, no participa en reuniones, ni en los órganos de dirección, estará defendiendo a la cadena de mando"
- MPP, sobre el hecho de que Ehrlich apoye el proyecto Promejora.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

...

Vos estabas en la cola de los que miraban atentos y curiosos cómo yo me acomodaba en la escalera del gimnasio, con un acolchado maltrecho, mi espíritu orgulloso de aventuras, pero en el fondo tímido, inseguro, pálido, como siempre.

Era el centro de atención, sí, y podía cautivarlos a todos con mis relatos de gigantes, metros y trenes de alta velocidad. Es cierto, sí, que disfrutaba las miradas criollas, fascinadas, que me imaginaban de otro modo, uno nuevo, como un hombre nuevo, que ahora tenía algo que contar.

Pero si estaba ahí, acostado en el mismo sitio donde temí que el uniforme deportivo me quedara demasiado ridículo, es porque había decidido volver y estar allí, rodearme de ustedes, para contarme y contarles fantasías del pasado, como el borracho que en el pueblo cuenta la cumbre de su éxito apenas cierto a los demás parroquianos del bar.

Desde la seguridad desinhibida del alcohol, todos somos héroes, todos somos poetas; o al menos nos lo podemos creer entero, olvidando el resto, olvidando que estoy ahí: cómodo en las escaleras del gimnasio, admirado como un ídolo que volvió de la muerte. Yo fui un héroe borracho. Y hubiese querido dejar de serlo, sólo para ti, y decirle a todos que era por ti. Pero antes está la estatua de mi ego, que no piensa más que en mí,

que no piensa más que en mí,

que no piensa más que en cómo los demás me ven a mí,

que no piensa en nada más que en en mí,

esa estatua,

esa estatua de mí, que yo construí para ustedes y para vos y para mí.

Quiero romper esa estatua, hacerla mierda. Que el viento, las hojas y vos pasen por ahí y ocupen su lugar. Esa estatua de palabras retorcidas, de reproches, de razones, de excusas, de consciencia. ¡Quiero romper esa estatua y ver qué...!

Esa estatua engreída y segura, que vuelve al pueblo para emborracharse y contar su gloria: las razones por las que fue erguida; mientras que en su alucinatoria percepción del todo piensa que los demás borrachos lo escuchan... lo estiman... Esa estatua ciega, que piensa que te tiene al lado. Que no sabe que está solo y que hace ya muchos siglos, te perdió.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Un par de ideas sobre Blade Runner y el libro que adapta

Ayer terminé de leer '¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?', novela en la que se basa la exitosa película de Ridley Scott, 'Blade Runner', que también vi ayer (sus 3/4 partes en realidad). Sin demasiado rigor, pero con algo para decir, quiero hacer algunos comentarios.


La película se trata de una adaptación y no de una traducción. Quiero decir que no sigue al pie de la letra los sucesos de la novela sino que los adapta a otro medio, otro lenguaje. Toma cosas que sucedieron antes de que comience la novela (el ataque a Dave Holden) y los escenifica, elimina cosas (Rick Deckard no está casado en la película; es un cazador de bonificaciones experto, el mejor quizá, contrario a la novela, donde este es su primer caso importante; la cuestión de los animales reales y eléctricos no tiene casi importancia en la película), todo en virtud de conformar un nuevo relato en un nuevo medio: una adaptación.

Pero esto no es de por sí bueno o malo. Cierto que las traducciones de lo literario o del comic al cine suelen ser muy malas por forzar las reglas de un medio en otro -que es como querer ver un VHS en un DVD: no funciona), por lo que en principio siempre voy a celebrar más una adaptación que una traducción. Pero hay un riesgo en la adaptación y creo que es justo en lo que cae 'Blade Runner'. Uno puede adaptar la novela, tomando algunos elementos de su argumento e historia, para poder entrar (desde el cine) en el terreno temático que manejó la novela. Es decir, si el tema en 'Sueñan los androides...' es la abolición de la franja que separa lo vivo y lo muerto (que no digo que lo sea, no lo sé, no podría decir el tema de la novela), su adaptación al cine, si quisiera -por respeto o curiosidad- entrar en los mismos temas, tendría que valerse de otros elementos -no literarios- para esbozar las mismas temáticas. Si es lo que quiere el director; porque bien puede querer ir en contra de la novela, o tomarla como disparador para crear una "obra derivada", que también es una adaptación, pero de otro tipo (así eran las de Hitchcock, si no me equivoco). Es necesario ser infiel a la novela, siempre.

Pero el riesgo en cualquiera de los casos es ser injusto a la novela, simplificarla, tomar algunas de las cuestiones que plantea y mostrarlas casi de forma didáctica, reduciendo a la novela (no en forma sino en tema y sentido). Este es el caso de 'Blade Runner'.


A ver... el éxito que tuvo no es fortuito: la película es una maravilla de producción. Un guión que supo adaptar la novela -al menos para transformarla en una película de molde-, un esfuerzo económico importante (28 millones de dólares en 1982) pero bien controlado por un productor con amplia experiencia (Michael Deeley), un equipo que pareció operar en conjunto para crear un universo concreto, reconocible (cualquiera puede reconocer una secuencia de Blade Runner). El tema no es ese; de hecho si no fuese una adaptación de la novela que acabo de terminar de leer, la película me parecería una producción decente y sin duda de lo mejor que hizo Scott.

Pero el problema es que ES una adaptación de la novela que acabo de terminar de leer, y una que desde la necesidad infiel de toda adaptación, sigue ciertos lineamientos temáticos de la novela. Digamos que, contrario a lo que creo necesario, Blade Runner es una adaptación fiel a la lectura superficial de 'Sueñan los androides...'. Quiero decir... Aquello de la simplificación. 'Sueñan los androides...' es monumental. Lo que más me sorprende de ella es cómo puede ser que ne 240 carillas de novela tipo "pulp", el loco abra una cantidad de puertas tan grandes, tan relacionadas entre sí, pero que nunca cierran del todo: nunca es explicativa, y siempre es más poética que prosaica (si es que estoy usando bien estas palabras). Es como si Dick pudiera crear la inmensidad de una 'Divina comedia' en un librillo novelado (un poco lo que hicieron Chandler y otros con la novela negra, pero más, porque nunca se explica nada al final).


'Blade Runner', con la salvedad de un aporte visual "misterioso" (al que ahora voy) y esa composición de un universo reconocible, hace lo contrario; o reduce esa inmensidad para que sea algo fácil de decodificar y seguir. Capaz que es porque lo odio, pero pienso que si la película la hubiese dirigido, con el mismo equipo y el mismo guión, alguien menos banana que Ridley Scott, todo hubiese sido diferente. Porque a Scott le importa más la visualidad que el sentido que surge de ella. Las actuaciones, en vez de crear personajes-personas, son reflejos de necesidades de un argumento, que debe dar a entender un suceso. Scott elimina la ambigüedad en virtud de la fluidez, y reduce el sentido a su mínima expresión. Y todavía todo empastado con una solemnidad que la propia película no justifica (porque 2001 es solemne, pero porque con ella se revela algo trascendente)... Obsérvese el "detalle" de la paloma (wtf!) y la V.O final, explicando el sentido:



Y entonces, lo único que puedo destacar de 'Blade Runner' es aquel detalle "misterioso". Un amigo me dijo que lo único que tenía Blade Runner era un buen director de arte. Conociéndolo, imagino que lo dijo por lo siguiente. En la novela, una duda que se planta en el lector es la identidad (si es un androide o no) de casi todos los personajes, inclusive el propio Deckard. Esto lo toma la película y lo escenifica con un detalle de los ojos -como cristalizados-, que todos los androides en algún momento muestran. Y cuando Rachel le pregunta a Deckard (que no la escucha) si alguna ves le hicieron el test que identifica a los androides a él, se le ve el detalle de los ojos a Deckard, con lo que la película parece justificar toda la grandilocuencia que hay alrededor del ojo (en especial en la secuencia inicial). Pero, ¿a qué va ese detalle? ¿qué aporta? Saben a qué se parece, al fotograma que sustituye a Edward Norton por Brad Pitt en varios momentos de 'El Club de la Pelea'. Es decir, una trivia nerd.


Y ta, eso. Perdón por el desorden, es que es básicamente lo que quería decir. Que Blade Runner reduce a su mínima expresión la inmensidad de 'Sueñan los Androides...', además agregando un unicornio (wth?) que corretea por el bosque, como en 'Leyenda'. Y que creo que la culpa de la simpleza, lo mal actuada y solemne que es la película es del paja de Ridley Scott. Nada más.

Salud.

God

Be Gay

amar

me gustabas mas cuando no te conocía
cuando no te conocia 
me enamore de vos
me encendió la mente tu misterio
tus seductoras palabras ardían en mi corazón
tu rostro, tus labios
mientras no te conocía
yo era mas generoso
estaba conmovido 
por vos y por mí
porque yo era diferente 
cuando no te conocía
era el que te conquistaba 
el que te seducía 
y me seduje a mi tambien
enamorarme de ti, me enamoró de mi
y de todo lo que me rodea
de la vida, de la muerte, del suelo y del cielo
del trabajo, del descanso, de lo justo y lo injusto
ahhh, que delicia ese fluir con el mundo
cuando no te conocía
seguro tampoco a mí.
y ahora...
que esperamos nuestro segundo hijo
y ya no se quien soy, ni que hago acá, ni recuerdo que quería hacer
porque creía conocer a otro que yo fuí
ahora ya no te amo
seguro
pero veo de pronto
ese misterio que soy para mí
también te concierne,
y te desconozco 
velada mi percepción
se desata otra tropilla de sentimientos
que se agolpan en mi pecho
y me vuelven a hacer esclavo
de tus caprichos, de tu sonrisa y de tu piel
es una pena que ya empiece a caer el velo
del misterio que te volvió a cubrir
y un aire de hastío me sujete la garganta y el estómago
justo ahora que sé que te amo.

El Árbol de la Vida

Jonás Trueba (el hijo de un Trueba con más trayecto y más reconocido) escribe sobre la segunda vez que vio 'El Árbol de la Vida', en un vuelo de avión. Pocas veces estoy de acuerdo con él, pero esta es una de ellas.
He de precisar que no tenía auriculares para el sonido y que la vi completamente muda, entremezclada con los ruidos del avión, del personal y de sus pasajeros, lo que hace que esta revisión sea parcial pero también mucho más meritoria. No tuve ningún problema para concentrarme en las imágenes y además pude apreciar mucho mejor las costuras de su montaje, sin duda lo más fascinante que ofrece El árbol de la vida. Liberado de la monserga espiritual y de todas las voces en off que nos llaman desde algún lugar remoto y nos invitan a amarnos unos a otros, la película quedaba a merced de sus imágenes y éstas hablaban por sí solas sin ningún problema, incluso con más elocuencia aún. El paréntesis interestelar volvió a resultarme cansino y de una belleza empalagosa, casi vulgar y un poco infantil, más aún en aquella pequeña pantalla que parece diseñada para jugar al mus y comprobar la cartografía del viaje antes que para ver películas. Pero cuando Malick se detiene en la armoniosa urbanización donde vive su familia protagonista (lo que es casi el noventa por ciento de la película), es difícil no dejarse llevar por el vaivén de sus imágenes, hilvanadas en un montaje puramente asociativo, como una catarata de recuerdos imborrables, sin duda adulterados y ennoblecidos por el tiempo. La propia casa vista desde el suelo que se gatea o se recorre a pequeñas zancadas, las puertas y las ventanas que no nos atrevemos a traspasar, los cuentos antes de dormir, las primeras caricias y los juegos de infancia, las primeras regañiñas, los miedos, la brutalidad, el despertar de la conciencia...

jueves, 10 de noviembre de 2011

Las chances de nacer


Un excelente post de Pijamasurf que cuenta sobre un tipo que se propuso calcular cuáles eran las posibilidades de que uno (yo, vos, ustedes) naciera.
Binazir comienza sus cálculos en un punto elemental y sensato: ¿cuál es la probabilidad de que un hombre y una mujer se conozca? Siguen con la probabilidad de que esta pareja se mantenga una relación el tiempo suficiente como para procrear y termina (provisionalmente) con la probabilidad de que un óvulo case con un esperma.
Este sería un primer momento, decisivo en la existencia. Pero sabemos que para llegar a este punto fue necesario todo un proceso previo ligado a la evolución de la vida, una enorme cadena que Binazir resume en la pregunta por la probabilidad de que todos los ancestros de una persona se hayan reproducido exitosamente. Sí, todos, desde el primer organismo unicelular hasta esos dos Homo sapiens a los que llamas madre y padre. Todos. Teniendo en cuenta además que, en el caso de los homínidos y sus ancestros de reproducción sexual, en todos y cada uno de los casos se tiene contemplar el cálculo anterior de la probabilidad que tienen dos células reproductivas de unirse entre sí.
Con todos estos factores, la cifra final es, sin redobles ni fanfarrias, de 1 en 10 a la 2,685,000 (esto es, el número 10 seguido de 2,685,000 ceros). Para tener una mejor idea de la magnitud de esta cifra, Binazir nos dice que el número de átomos que constituyen la Tierra es de 1050 y el número de átomos en el universo entero se calcula en 1080.

Una ciudad en el Agua

Starring Pia Snow

Boy