lunes, 28 de enero de 2019
Finale
Lacrimosa dies illa
Qua resurget ex favilla
Judicandus homo reus.
Huic ergo parce, Deus:
Pie Jesu Domine,
Dona eis requiem. Amen.
Qua resurget ex favilla
Judicandus homo reus.
Huic ergo parce, Deus:
Pie Jesu Domine,
Dona eis requiem. Amen.
Lleno de lágrimas será aquel día
En que resurgirá de sus cenizas
El hombre culpable para ser juzgado;
Por lo tanto, ¡Oh Dios!, ten misericordia de él.
Piadoso Señor Jesús,
Concédeles el descanso eterno. Amén.
En que resurgirá de sus cenizas
El hombre culpable para ser juzgado;
Por lo tanto, ¡Oh Dios!, ten misericordia de él.
Piadoso Señor Jesús,
Concédeles el descanso eterno. Amén.
jueves, 15 de noviembre de 2018
martes, 9 de octubre de 2018
lunes, 27 de agosto de 2018
15/09/2015
Perdidos por
gusto entre colinas con parques,
en tardes dulces
de bocatta y vino,
entre ramas
quebradas y piedras,
bajo los árboles,
me contaste el
secreto de tu ánimo,
de fantasías
imposibles,
de sueños
mojados,
de compañías
secretas
y silencios
culpables.
El diablo nos
miró de frente
y pretendimos
reírnos en su cara,
domarlo,
quererlo.
Nunca aceptamos
las tiernas reglas
de nuestros
temperamentos.
Nunca nos miramos
a los ojos
y sentimos esa
permanencia sin tiempo,
juntos.
Alguien siempre
se reía detrás.
¡Era el tiempo de
lo irrevocable,
de la muerte,
de lo que muy
adentro,
cada uno,
llamábamos: El
Mal!
Y temíamos.
Ahora, entre los
restos de tus cartas
y nuestros gestos
detenidos en fotos,
aparecen escenas congeladas
de palabras
indecibles.
¡Palabras que no dirás
jamás!
Porque nunca dijiste.
lunes, 20 de agosto de 2018
lunes, 19 de febrero de 2018
viernes, 3 de noviembre de 2017
lunes, 12 de junio de 2017
viernes, 12 de mayo de 2017
martes, 2 de mayo de 2017
lunes, 17 de abril de 2017
miércoles, 15 de marzo de 2017
domingo, 11 de diciembre de 2016
domingo, 4 de diciembre de 2016
jueves, 1 de diciembre de 2016
En una ruta turquesa y verde,
perdida en los recovecos de América
y debajo de la roca rígida,
una ciudad emerge.
El agua se escurre desde los balcones,
con los techos a medio descubrir.
En un codo de la ruta, la catedral inmensa,
que se funde con el espejismo acuoso.
La piedra oscura y civilizada
abre paso a las oscilantes corrientes
de lo imposible e incierto,
y se mezclan, como cristales,
en una danza de luz y misterio.
Cual noctilucas silvestres,
la luz emana de los lagos
anunciando un alba marítimo.
Ya nada será lo mismo.
Los edificios prometen sinceros
las fuentes de una sabiduría milenaria
que algún volcán enterró en el pasado.
Y desde las calles todavía oscuras
los cuerpos petrificados se espabilan
con los primeros reflejos azur.
Los insectos gruñen
augurando plagas,
pero el secreto amanece,
y ya nada será lo mismo.
Los insectos gritan, se retuercen,
y nos miran, como humanos,
portadores de sabiduría.
Y aunque sea demasiado tarde,
y aunque ya nada será lo mismo,
el viaje concluye y nos sumerge,
ahogándonos en la tierra
que poblarían nuestros hijos.
perdida en los recovecos de América
y debajo de la roca rígida,
una ciudad emerge.
El agua se escurre desde los balcones,
con los techos a medio descubrir.
En un codo de la ruta, la catedral inmensa,
que se funde con el espejismo acuoso.
La piedra oscura y civilizada
abre paso a las oscilantes corrientes
de lo imposible e incierto,
y se mezclan, como cristales,
en una danza de luz y misterio.
Cual noctilucas silvestres,
la luz emana de los lagos
anunciando un alba marítimo.
Ya nada será lo mismo.
Los edificios prometen sinceros
las fuentes de una sabiduría milenaria
que algún volcán enterró en el pasado.
Y desde las calles todavía oscuras
los cuerpos petrificados se espabilan
con los primeros reflejos azur.
Los insectos gruñen
augurando plagas,
pero el secreto amanece,
y ya nada será lo mismo.
Los insectos gritan, se retuercen,
y nos miran, como humanos,
portadores de sabiduría.
Y aunque sea demasiado tarde,
y aunque ya nada será lo mismo,
el viaje concluye y nos sumerge,
ahogándonos en la tierra
que poblarían nuestros hijos.
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